Ashtanga

El método y su historia

Literalmente, Ashtanga significa ocho ramas. Éstas fueron descritas cómo aforismos por el sabio Rishi Patanjali en Yoga Sutra hace unos dos mil años. Estos aforismos se basan en escrituras aún más antiguas, los vedas, y en tiempos cuando las enseñanzas eran pasadas solo verbalmente del guru a su alumno. Patanjali definió así las ocho ramas:

  1. Yama – códigos de conducta social
  2. Niyama – códigos de conducta personal
  3. Asana – posturas
  4. Pranayama – regulación de la respiración
  5. Pratyahara – control sensorial
  6. Dharana – concentración
  7. Dhyana – meditación
  8. Samadhi – contemplación

Las cuatro primeras ramas se dirigen hacia fuera de uno mismo. Al tener una base fuerte y estable de estas, las cuatro ramas siguientes pueden abrirse por sí mismas de una manera natural. Las ocho ramas se apoyan entre sí. Por ejemplo, el Asana es un requisito previo para una regulación correcta de la respiración pero también una base para desarrollar Yama y Niyama.

Los gurús de la edad moderna que han contribuído a la propagación mundial de Ashtanga son Sri Ramamohan Brahmachari (profesor de Krishnamacharya entre 1919 y 1925), Sri T. Krishnamacharya (1888-1989, enseñó en Mysore entre 1932 y 1952), Sri K. Pattabhi Jois (1915-2009, enseñó en Mysore entre 1937 y 2008), Manju Jois y R. Sharath Jois.

La práctica de asana

El movimiento sincronizado con la respiración (a lo que llamamos vinyasa) es el núcleo y la base del asana, uniendo las posturas entre sí en un ritmo y un orden exacto. El Ashtanga es practicado de una manera sistemática y contando los vinyasas, añadiendo posturas a medida que el practicante está listo para ello.

La respiración profunda y los bandhas (contracciones intencionadas de ciertos músculos para controlar el flujo de la energía) crean un aumento de temperatura interna. Este calor drena impurezas del cuerpo, purificando los músculos y los órganos vitales.

Al control del cuerpo va unido también la fijación de la mirada y la concentración, convirtiendo cada movimiento en algo suave, preciso y seguro. Practicando regularmente ganamos control de nuestros sentidos y un profundo conocimiento de nosotros mismos, una estabilidad de cuerpo y mente.

Los beneficios del Ashtanga son numerosos: libera tensión crónica, mejora la circulación, desarrolla flexibilidad y fuerza, tranquiliza, reduce ansiedad, mejora la autoestima y genera paz interna por nombrar solo algunos.

El Ashtanga practicado como Pattabhi Jois lo enseñó tiene tres series de asanas principales:

1. YOGA CHIKITSA, la primera serie, purifica el cuerpo y los tejidos.
2. NADI SHODHANA, la serie intermedia, purifica el sistema nervioso y los canales de energía e información del cuerpo (nadis).
3. STHIRA BHAGAn, series A, B, C y D unen la fuerza y la belleza de la práctica del yoga. Requieren gran humildad del alumno.

La práctica comienza y finaliza con la recitación de los mantras. Todas las series son practicadas en el mismo orden familiar alrededor de todo el mundo. Este es uno de los encantos de Ashtanga: donde quiera que el alumno viva o viaje, encontrará la misma práctica. Con las dos primeras series, cualquier persona tiene más que suficiente para una vida entera de aprendizaje!